domingo, 10 de julho de 2011

PÁRABOLA DEL SEMBRADOR.


Hoy consideramos la parábola del sembrador. Tiene una fuerza y un encanto especiales porque es palabra del propio Señor Jesús.

El mensaje es claro: Dios es generoso sembrando, pero la concreción de los frutos de su siembra dependen también —y a la vez— de nuestra libre correspondencia. Que el fruto depende de la tierra donde cae es algo que la experiencia de todos los días nos lo confirma.


Por ejemplo, entre alumnos de un mismo colegio y de una misma clase, unos terminan con vocación religiosa y otros ateos. Han oído lo mismo, pero la semilla cayó en distinta tierra.

La buena tierra es nuestro corazón. En parte es cosa de la naturaleza; pero sobre todo depende de nuestra voluntad. Hay personas que prefieren disfrutar antes que ser mejores. En ellas se cumple lo de la parábola: las malas hierbas (es decir, las preocupaciones del mundo y la seducción de las riquezas) «ahogan la Palabra, y queda sin fruto» (Mt 13,22).


Pero quienes, en cambio, valoran el ser, acogen con amor la semilla de Dios y la hacen fructificar. Aunque para ello tengan que mortificarse. Ya lo dijo Cristo: «Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto» (Jn 12,24). También nos advirtió el Señor que el camino de la salvación es estrecho y angosto (cf. Mt 7,14): lo que mucho vale, mucho cuesta. Nada de valor se consigue sin esfuerzo.

quarta-feira, 6 de julho de 2011

Saber viver



Não sei se a vida é curta




ou longa demais pra nós




mas sei que nada do que vivemos




tem sentido se não tocarmos




o coração das pessoas.




Muitas vezes basta ser




colo que acolhe, braço que envolve,




palavra que conforta,




silêncio que respeita.




Alegria que contagia,




lágrima que corre.




Olhar que acaricia,




desejo que sacia.




Amor que promove.




E isso não é outra coisa do mundo,




é o que dá sentido a vida






é o que faz com que ela.



Não seja nem curta.



Nem longa demais.



Mas que seja intensa.



Verdadeira pura...




enquanto durar.




Cora Coralina




quinta-feira, 30 de junho de 2011

SEMINÁRIO GAÚCHO DE BÍBLIA E JUVENTUDES 2011

O Seminário gaúcho de Bíblia e Juventudes tem o objetivo de discutir realidades juvenis. É um encontro de aprofundamento do tema, e também tem caráter ecumênico. Aberto a jovens de todo o Rio Grande do Sul, o evento acontecerá nos dias 16 e 17 de julho, no Centro de Espiritualidade Padre Artur (CEPA).

Acesso para garantir sua inscrição e informações:
http://pastoraldajuventudedors.blogspot.com/2011/03/atencao-juventude-para-um-convite.html
possatojr@gmail.com e (51) 8105-3505 (com Zé Luiz).

Madre Assunta Missionária



Mulher forte, Assunta Marchetti deixou a Itália, sua terra natal, no dia 25 de outubro de 1895. Ela e mais três companheiras embarcaram num navio que saiu do Porto de Gênova rumo ao Porto de Santos –SP. A missão dessas mulheres era cuidar dos migrantes durante a viagem que durava 30 dias, davam catequese, consolavam os aflitos e anunciavam a Boa Nova de Jesus, através dos bons exemplos e dos gestos de caridade.

Elas depositavam toda confiança em Deus e, por isso, não desanimavam diante das dificuldades e das doenças da época. Aprendamos com elas a sermos fortes diante dos obstáculos que vida nos apresenta em cada dia.

O serviço missionário continua sendo difícil, mas “quando Deus quer, deve-se ir adiante, com coragem” e hoje, Deus continua chamando pessoas a dedicar-se ao serviço missionário e enchendo de sabedoria e coragem aqueles que generosamente respondem.

1º de julho

Festa de Madre Assunta Marchetti

A vida: obrigado!



Se pudéssemos ter consciência do quanto nossa vida é temporária, talvez pensássemos duas vezes antes de jogar fora as oportunidades que temos de ser e de fazer os outros felizes. Muitas flores são colhidas cedo demais. Algumas, mesmo ainda em botão. Há sementes que nunca brotam e há aquelas flores que vivem a vida inteira até que, pétala por pétala, tranquilas, vividas, se entregam ao vento. Mas a gente não sabe adivinhar. A gente não sabe por quanto tempo estará enfeitando esse Éden e tampouco aquelas flores que foram plantadas ao nosso redor. E descuidamos. Cuidamos pouco. De nós, dos outros.

Nos entristecemos por coisas pequenas e perdemos minutos e horas preciosos. Perdemos dias, às vezes anos. Nos calamos quando deveríamos falar; falamos demais quando deveríamos ficar em silêncio. Não damos o abraço que tanto nossa alma pede porque algo em nós impede essa aproximação. Não damos um beijo carinhoso "porque não estamos acostumados com isso" e não dizemos que gostamos porque achamos que o outro sabe automaticamente o que sentimos.

E passa a noite e chega o dia, o sol nasce e adormece e continuamos os mesmos, fechados em nós. Reclamamos do que não temos, ou achamos que não temos suficiente. Cobramos. Dos outros. Da vida. De nós mesmos. Nos consumimos. Costumamos comparar nossas vidas com as daqueles que possuem mais que a gente. E se experimentássemos comparar com aqueles que possuem menos? Isso faria uma grande diferença! E o tempo passa...

Passamos pela vida, não vivemos. Sobrevivemos, porque não sabemos fazer outra coisa. Até que, inesperadamente, acordamos e olhamos pra trás. E então nos perguntamos: e agora?! Agora, hoje, ainda é tempo de reconstruir alguma coisa, de dar o abraço amigo, de dizer uma palavra carinhosa, de agradecer pelo que temos. Nunca se é velho demais ou jovem demais para amar, dizer uma palavra gentil ou fazer um gesto carinhoso. Não olhe para trás. O que passou, passou. O que perdemos, perdemos. Olhe para frente!

Ainda é tempo de apreciar as flores que estão inteiras ao nosso redor. Ainda é tempo de voltar-se para dentro e agradecer pela vida, que mesmo temporária, ainda está em nós.

quarta-feira, 29 de junho de 2011

MADRE ASSUNTA MUJER HUMANA Y ESPIRITUAL.

"Vamos coloquémonos en las manos de Dios y hagamos su voluntad. Pensará Él por nostras. Nosotras debemos obedecer"



La historia colocó a Madre Assunta entre nuestras primeras hermanas en 1895. Y con ella, nació, creció y se afirmó el lado tierno y femenino del Carisma. La visión del fenómeno migratorio por parte de Scalabrini dio origen a la respuesta de los primeros hombres y mujeres religiosos, consagrados a Dios para estar al servicio de las migraciones.


La dimensión femenina de este servicio tuvo en Madre Assunta su humilde inicio. Ella contribuyó enormemente al crecimiento y revigoró el Instituto, fundado sobre la roca, Cristo Jesús, y que persiste activo en la historia. Su testimonio y unión con Dios están reflejados en la memoria, en los actos y virtudes heroicas de aquella Hermana MSCS que está en camino a ser reconocida, también, oficialmente, como Santa, pues sus virtudes son realmente heroicas.

Madre Assunta comprendió el mandato de Jesús y aprendió con todo su ser la práctica de este precepto. La profunda humildad le sirvió de base para un perfecto cumplimiento de los votos deperfección. Por otra parte, María Santísima se ejercitó en la santidad a través de la prácticade estas palabras: ‘He aquí la esclava del Señor, hágase en mí tu voluntad’. Madre Assunta, siguió de cerca estos modelos y allí se origina su santidad.


Que las Hermanas Misioneras Scalabrinianas sigan el camino de su cofundadora». Estas palabras son claras y no dejan ninguna duda. Podemos decir con certeza que la vida de Madre Assunta se ha desarrollado dentro de la tríada: Jesús, María y humildad. Una humildad sincera y necesaria para tener a Cristo y Su Madre como compañeros de viaje y apoyo en las luchas de la vida.

quinta-feira, 9 de junho de 2011

sexta-feira, 13 de maio de 2011

Faith in You by Cherrie Anderson





MENSAJE DEL PAPA BENEDICTO XVI
PARA LA XLVIII JORNADA MUNDIAL
DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES
15 DE MAYO DE 2011 – IV DOMINGO DE PASCUA
Tema: «Proponer las vocaciones en la Iglesia local»



El Señor, al comienzo de su vida pública, llamó a algunos pescadores, entregados al trabajo a orillas del lago de Galilea: «Veníos conmigo y os haré pescadores de hombres» (Mt 4, 19). Les mostró su misión mesiánica con numerosos «signos» que indicaban su amor a los hombres y el don de la misericordia del Padre; los educó con la palabra y con la vida, para que estuviesen dispuestos a ser los continuadores de su obra de salvación; finalmente, «sabiendo que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre» (Jn 13,1), les confió el memorial de su muerte y resurrección y, antes de ser elevado al cielo, los envió a todo el mundo con el mandato: «Id y haced discípulos de todos los pueblos» (Mt 28,19).

La propuesta que Jesús hace a quienes dice «¡Sígueme!» es ardua y exultante: los invita a entrar en su amistad, a escuchar de cerca su Palabra y a vivir con Él; les enseña la entrega total a Dios y a la difusión de su Reino según la ley del Evangelio: «Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto» (Jn 12,24); los invita a salir de la propria voluntad cerrada en sí misma, de su idea de autorrealización, para sumergirse en otra voluntad, la de Dios, y dejarse guiar por ella; les hace vivir una fraternidad, que nace de esta disponibilidad total a Dios (cf. Mt 12, 49-50), y que llega a ser el rasgo distintivo de la comunidad de Jesús: «La señal por la que conocerán que sois discípulos míos, será que os amáis unos a otros» (Jn 13, 35).

También hoy, el seguimiento de Cristo es arduo; significa aprender a tener la mirada de Jesús, a conocerlo íntimamente, a escucharlo en la Palabra y a encontrarlo en los sacramentos; quiere decir aprender a conformar la propia voluntad con la suya. Se trata de una verdadera y propia escuela de formación para cuantos se preparan para el ministerio sacerdotal y para la vida consagrada, bajo la guía de las autoridades eclesiásticas competentes. El Señor no deja de llamar, en todas las edades de la vida, para compartir su misión y servir a la Iglesia en el ministerio ordenado y en la vida consagrada, y la Iglesia «está llamada a custodiar este don, a estimarlo y amarlo.




























































quarta-feira, 11 de maio de 2011

La Iglesia invita a desarrollar “una auténtica cultura de la acogida”




“Jesucristo murió por cada persona sin distinción alguna”


SYDNEY, miércoles 11 de mayo de 2011 (ZENIT.org).- Frente al fenómeno cada vez más difundido de las migraciones, es necesario promover “una auténtica cultura de la acogida”, sostiene el presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral de Migrantes e Itinerantes, monseñor Antonio Maria Vegliò.
Australia tiene una población de cerca de 21 millones de habitantes, de los que unos 5 millones son trabajadores migrantes, 22.500 refugiados y 2.350 solicitantes de asilo.
“La migración no es una elección fácil”
Frente a este fenómeno, la Iglesia siempre ha sido solícita, como demuestra la Instrucción Erga migrantes caritas Christi, en la que se ofrecen las respuestas eclesiales “a los retos y a los riesgos que presentan las migraciones actuales”.
“La Iglesia quiere estar allí donde están los migrantes, para compartir con ellos las alegrías y esperanzas, así como el dolor y los sufrimientos de la migración”,
“La ayuda humanitaria y la solidaridad, la acción social y la defensa, la formación y la formación cristiana, son todas partes del ministerio de la Iglesia entre cuantos están implicados en la movilidad humana”
, observó. “No son otra cosa que diversas expresiones de su misión fundamental: la proclamación de la Buena Noticia de que Dios es amor”.

Para Monseñor Vegliò, “una auténtica cultura de la acogida acepta los valores realmente humanos de los inmigrantes por encima de toda dificultad provocada por el hecho de vivir junto a personas distintas”, y “no hace ninguna distinción entre migrantes, refugiados u otras personas desplazadas, sea cual sea la nacionalidad, el color y el credo”.
La acogida, de hecho, “se basa en el amor por Cristo, en la certeza de que el bien hecho por amor a Dios a nuestro prójimo, sobre todo al más necesitado, se le hace a Él”.

Cuando una persona comienza a pensar en la emigración, es importante proporcionar “las informaciones correctas sobre los posibles países de destino: las leyes, y no sólo la legislación laboral, las costumbres, las tradiciones religiosas, las condiciones existentes relativas a la libertad y a la democracia...”.


Cuando una persona decide emigrar o pedir asilo, es también necesario “animarla a contactar a la Iglesia y sus estructuras y organizaciones en el país de destino, donde es posible valerse de asistencia pastoral, incluida la asistencia social y legal, si es necesaria”.

terça-feira, 10 de maio de 2011

Toque Profundo - Extranjero

De camino a la universidad me percaté de que un grupo de personas, militares específicamente, se estaban dando a la tarea de capturar a todos los haitianos que circulaban por tal avenida y me sorprendió demasiado al ver esa imagen tan cruel y denigrante que los dominicanos estamos escenificando. No tenemos un plan de inmigrantes, no hay ninguna estrategia de gobierno en cuanto a extranjeros se refiere, la frontera es un comercio en el que un grupo de generales y civiles tienen el negocio de su vida jugando con la dignidad y el estilo de vida mísero que les ha tocado vivir a aquellas personas y me pregunto. ¿Cómo me sentiría yo si trataran así a mis familiares y amigos que como ellos han emigrado a otros países en busca de mejor vida? Piensa también en tu familia que está en Estados Unidos, España, Alemania, Puerto Rico..... y pídele a Dios que los traten como lo que son, como humanos.

El no exigirle al gobierno una política migratoria nos hace partícipes de tal barbarie. Ellos al igual que nosotros necesitan vivir y encontrar un espacio mínimo de subsistencia. Cuando veas una escena como esta no te quedes callado y mires hacia otro lado, es nuestra realidad y debemos enfrentarla.

Piensa en ellos, piensa en los tuyos, piensa en que tú algún día puedas ser también un VIAJERO. ¡Vete y haz tu lo mismo!

segunda-feira, 9 de maio de 2011

NO NOS ENVÍES COBARDES

SEÑOR:
No nos envíes cobardes,
que un día dice sí
y a la vuelta del primer surco dejan al arado.



Envíanos operarios de una sola palabra.
Como Tú los quieres, Señor.


Gente noble como Pedro, que te amen de veras
Personas limpias como Juan, que te acompañen siempre.
Corazones ardientes como Pablo, que recorran el mundo.


No entregues la semilla de tu palabra
a los cobardes ni a los temerosos.



Busca pronto gente valiente que no tema a la muerte,
para que todo el mundo llegue a conocerte.



Necesitamos, Señor, corazones enteros,
incapaces de dividirse entre el mundo y tu Iglesia.
Y Tú, que nos conoces a todos,
puedes elegir a los que precisas para tu reino
y a los que sean capaces de hacer crecer tu Iglesia.

segunda-feira, 2 de maio de 2011

1 DE MAYO BEATIFICACIÓN DE JUAN PABLO II.




Reflexión de la homilia del Papa Benedicto en la Beatificación de Juan Pablo II.



Dichosos los que crean sin haber visto» (Jn 20, 29). En el evangelio de hoy, Jesús pronuncia esta bienaventuranza: la bienaventuranza de la fe. Nos concierne de un modo particular, porque estamos reunidos precisamente para celebrar una beatificación, y más aún porque hoy un Papa ha sido proclamado Beato, un Sucesor de Pedro, llamado a confirmar en la fe a los hermanos.

Juan Pablo II es beato por su fe, fuerte y generosa, apostólica. E inmediatamente recordamos otra bienaventuranza: «¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo» (Mt 16, 17). ¿Qué es lo que el Padre celestial reveló a Simón? Que Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios vivo. Por esta fe Simón se convierte en «Pedro», la roca sobre la que Jesús edifica su Iglesia. La bienaventuranza eterna de Juan Pablo II, que la Iglesia tiene el gozo de proclamar hoy, está incluida en estas palabras de Cristo: «Dichoso, tú, Simón» y «Dichosos los que crean sin haber visto». Ésta es la bienaventuranza de la fe, que también Juan Pablo II recibió de Dios Padre, como un don para la edificación de la Iglesia de Cristo.).


La bienaventuranza de la fe tiene su modelo en María, y todos nos alegramos de que la beatificación de Juan Pablo II tenga lugar en el primer día del mes mariano, bajo la mirada maternal de Aquella que, con su fe, sostuvo la fe de los Apóstoles, y sostiene continuamente la fe de sus sucesores, especialmente de los que han sido llamados a ocupar la cátedra de Pedro. María no aparece en las narraciones de la resurrección de Cristo, pero su presencia está como oculta en todas partes: ella es la Madre a la que Jesús confió cada uno de los discípulos y toda la comunidad. De modo particular, notamos que la presencia efectiva y materna de María ha sido registrada por san Juan y san Lucas en los contextos que preceden a los del evangelio de hoy y de la primera lectura: en la narración de la muerte de Jesús, donde María aparece al pie de la cruz (cf. Jn 19, 25); y al comienzo de los Hechos de los Apóstoles, que la presentan en medio de los discípulos reunidos en oración en el cenáculo (cf. Hch. 1, 14).

Queridos hermanos y hermanas, hoy resplandece ante nuestros ojos, bajo la plena luz espiritual de Cristo resucitado, la figura amada y venerada de Juan Pablo II. Hoy, su nombre se añade a la multitud de santos y beatos que él proclamó durante sus casi 27 años de pontificado, recordando con fuerza la vocación universal a la medida alta de la vida cristiana, a la santidad, como afirma la Constitución conciliar sobre la Iglesia Lumen gentium. Todos los miembros del Pueblo de Dios –obispos, sacerdotes, diáconos, fieles laicos, religiosos, religiosas– estamos en camino hacia la patria celestial, donde nos ha precedido la Virgen María, asociada de modo singular y perfecto al misterio de Cristo y de la Iglesia. Karol Wojtyła, primero como Obispo Auxiliar y después como Arzobispo de Cracovia, participó en el Concilio Vaticano II y sabía que dedicar a María el último capítulo del Documento sobre la Iglesia significaba poner a la Madre del Redentor como imagen y modelo de santidad para todos los cristianos y para la Iglesia entera.

sexta-feira, 22 de abril de 2011

FELIZ PASCOA DE RESURECCIÓN.



JESÚS TENÍA RAZÓN

¿Qué sentimos los seguidores de Jesús cuando nos atrevemos a creer de verdad que Dios ha resucitado a Jesús? ¿Qué vivimos mientras seguimos caminando tras sus pasos? ¿Cómo nos comunicamos con él cuando lo experimentamos lleno de vida?

Jesús resucitado, tenías razón. Es verdad cuanto nos has dicho de Dios. Ahora sabemos que es un Padre fiel, digno de toda confianza. Un Dios que nos ama más allá de la muerte. Le seguiremos llamando "Padre" con más fe que nunca, como tú nos enseñaste. Sabemos que no nos defraudará.

Jesús resucitado, tenías razón. Ahora sabemos que Dios es amigo de la vida. Ahora empezamos a entender mejor tu pasión por una vida más sana, justa y dichosa para todos. Ahora comprendemos por qué anteponías la salud de los enfermos a cualquier norma o tradición religiosa. Siguiendo tus pasos, viviremos curando la vida y aliviando el sufrimiento. Pondremos siempre la religión al servicio de las personas.

Jesús resucitado, tenías razón. Ahora sabemos que Dios hace justicia a las víctimas inocentes: hace triunfar la vida sobre la muerte, el bien sobre el mal, la verdad sobre la mentira, el amor sobre el odio. Seguiremos luchando contra el mal, la mentira y el odio. Buscaremos siempre el reino de ese Dios y su justicia. Sabemos que es lo primero que el Padre quiere de nosotros.

Jesús resucitado, tenías razón. Ahora empezamos a entender un poco tus palabras más duras y extrañas. Comenzamos a intuir que el que pierda su vida por ti y por tu Evangelio, la va a salvar. Ahora comprendemos por qué nos invitas a seguirte hasta el final cargando cada día con la cruz. Seguiremos sufriendo un poco por ti y por tu Evangelio, pero muy pronto compartiremos contigo el abrazo del Padre.

Jesús resucitado, tenías razón. Ahora estás vivo para siempre y te haces presente en medio de nosotros cuando nos reunimos dos o tres en tu nombre. Ahora sabemos que no estamos solos, que tú nos acompañas mientras caminamos hacia el Padre. Escucharemos tu voz cuando leamos tu evangelio. Nos alimentaremos de ti cuando celebremos tu Cena. Estarás con nosotros hasta el final de los tiempos.

quinta-feira, 21 de abril de 2011

CONTEMPLAR CRISTO EN LA CRUZ.


En el caminar cristiano es esencial que asumamos el compromiso con la cruz presente en la vida de mujeres y hombres de nuestra tierra y de nuestro tiempo. Este compromiso con la cruz tiene un proceso cuyos pasos esenciales son los siguientes:

El primero, reconocer la cruz presente en la vida de los hombres; el segundo, aceptarla como nuestra; el tercero, abrazar la cruz; el cuarto amarla; el quinto esperarla; el sexto, pedir ser digno de compartirla haciéndola, de verdad, nuestra; el séptimo acogerla; el octavo, unirnos a ella; el noveno, descubrir que Él siempre está esperándote en el rostro del hermano que sufre; y el décimo: abrazar a Cristo Jesús, tu Señor, que se inmola al Padre en ella, con el deseo de identificarte con Él.

Porque sabes que la cruz es para ti el camino real de identificación con Cristo y porque reconoces que este camino de seguimiento radical de Cristo que te has propuesto vivir exige de ti un compromiso con aquellos hermanos que viven una experiencia de cruz. La cruz de Cristo está intensamente presente en el hoy de la vida de las mujeres y los hombres y de la Iglesia.

quarta-feira, 20 de abril de 2011

JUEVES DEL AMOR POR LA EUCARISTIA Y LOS AMIG@S

Es este contexto de amor pleno de Cristo Jesús el que hoy celebra la iglesia. Por amor pasó por el mundo haciendo el bien. Por amor se ciñe la toalla y lava los pies de sus discípulos. Por amor toma el pan y el vino, expresión de su vida entregada hasta el extremo. Por amor hace de ellos sostén de su presencia que es plenitud, vida-sin-fin, razón de firme esperanza.

Por amor deja a quienes comparten mesa con Él el encargo de mantener vivo el signo en medio de su pueblo. Por amor abrazará la cruz y subirá al monte de la entrega. Y por amor, el Amor le arrancará del poder de la muerte, y hará de su memorial la fuente de la verdadera libertad.


El memorial de la Cena del Señor, del amor que se adentra en la entrega total, reclama hoy de cada uno de nosotros gestos de amor y de vida entregada, de vida que da vida a quienes carecen de ella o la tienen hipotecada por las duras y crueles realidades de la existencia: enfermos, damnificados, explotados, marginados, excluidos, asustados por la oscuridad del futuro, desafectados, rechazados… a los que viven sin amor, sin cultura, sin sanidad, sin recursos, sin vivienda, sin trabajo, sin pan, sin paz… violentados, torturados, extorsionados, engañados, estafados… carentes de libertad, de dignidad, de apariencia humana…

Celebrar hoy la solemne Cena del Señor, la Eucaristía, habrá de eucaristizar también toda nuestra existencia de creyentes. Y hacernos, en estrecha comunión con el señor Jesucristo, fuente de liberación y oferta constante de amor para todos, avanzando así firmes hacia la gran fraternidad universal.

sábado, 16 de abril de 2011

DOMINGO DE RAMOS




Termina la Cuaresma y comienza la Semana Santa con este domingo, a la vez Domingo de Ramos y Domingo de Pasión, como gozne. Los ramos nos sitúan ante aquella entrada más o menos triunfal de Jesús en Jerusalén. Estamos de fiesta. Pero sin solución de continuidad las lecturas de la misa nos traen el relato de la Pasión de Jesús.



Y lo hacen terminar no en la resurrección sino en el enterramiento de un Jesús derrotado y abandonado por todos menos por dos mujeres, María Magdalena y la “otra María” y por un grupo de soldados que los sumos sacerdotes y los fariseos se encargan de poner allí para asegurarse de que nadie irá a robar el cadáver. Y después el silencio. Nada más.

Pero por en medio tenemos el relato detallado de las últimas horas de Jesús. Comentarlo en toda su extensión y con todos los detalles nos llevaría demasiado. La invitación es a leerlo personalmente, a hacer esa lectura orante en un rato de silencio, a dejar que del corazón broten los sentimientos al acompañar a Jesús en esa vía dolorosa que lo lleva desde la última cena hasta el momento de su muerte en la cruz.